La incertidumbre alrededor del T-MEC no ha detenido a la industria exportadora de Aguascalientes, pero sí ha provocado mayor cautela entre las empresas que analizan nuevas inversiones, ampliaciones o líneas de producción, advirtió la presidenta de Canacintra, Érika Muñoz Vidrio.
La dirigente empresarial señaló que una compañía no toma decisiones pensando únicamente en un año, sino con una visión de mediano y largo plazo, por lo que cualquier falta de claridad sobre las condiciones comerciales puede terminar retrasando proyectos.
Explicó que actualmente existen dudas relacionadas con aranceles, reglas de origen, contenido regional y otras condiciones que forman parte de la discusión comercial.
“Cuando no hay claridad suficiente, las empresas no necesariamente se van, pero sí se vuelven más cautelosas”, señaló.
Inversiones no se deciden de un año para otro
Muñoz Vidrio explicó que una nueva planta, una expansión o una línea adicional de producción requieren certidumbre suficiente para justificar inversiones de largo plazo.
Por ello, consideró que un escenario de revisión constante cambia la forma en que las empresas evalúan sus proyectos.
La dirigente señaló que el impacto de esa cautela muchas veces no aparece de inmediato en las estadísticas.
Puede reflejarse primero en una expansión que se revisa, una línea productiva que se pospone, una compra de maquinaria que se frena o una contratación que se analiza con mayor cuidado.
También puede afectar a proveedores que terminan recibiendo menos volumen del esperado.
Aguascalientes, más sensible por su perfil industrial
La presidenta de Canacintra sostuvo que Aguascalientes tiene una base manufacturera fuerte y una ubicación estratégica, pero precisamente por su perfil industrial y exportador es más sensible a cualquier cambio en las reglas comerciales de Norteamérica.
Aclaró que no existe una parálisis.
Las empresas ya instaladas continúan operando y defendiendo sus proyectos, aunque las nuevas inversiones y ampliaciones se están revisando con mayor rigor.
Muñoz Vidrio consideró que la permanencia de compañías instaladas no debe confundirse con una llegada suficiente de nuevos proyectos.
“Eso habla de permanencia, pero también nos obliga a preguntarnos si realmente están llegando suficientes proyectos nuevos, nuevas plantas, nuevas líneas de producción y nuevas oportunidades para proveedores locales”, planteó.
Exportar más no es suficiente
La dirigente empresarial sostuvo que el verdadero reto para Aguascalientes no debe medirse únicamente por el volumen de exportaciones.
Consideró más importante determinar cuánto valor local y mexicano se incorpora a los productos que salen del Estado.
Por ello, planteó la necesidad de que más empresas regionales se integren a las cadenas de valor, puedan cumplir reglas de origen, acceder a certificaciones, financiamiento y tecnología, además de participar en proyectos de mayor valor agregado.
“Los tratados abren puertas, pero la capacidad productiva, la proveeduría, la logística, la energía y el talento son los que permiten cruzarlas”, afirmó.
T-MEC ya se discute como tema de seguridad económica
Muñoz Vidrio señaló que el tratado dejó de discutirse únicamente como un acuerdo comercial.
Ahora también forma parte de temas relacionados con seguridad económica, competencia con Asia, relocalización de cadenas productivas, aranceles, aluminio, industria automotriz y exigencias de mayor contenido regional.
A su consideración, ese entorno obliga a la industria local a fortalecer sus capacidades y no limitarse a depender de las ventajas comerciales del tratado.
Piden política industrial más activa
La presidenta de Canacintra sostuvo que, si las nuevas condiciones del T-MEC exigen mayor contenido regional, México debe aprovechar ese escenario para fortalecer su propia industria.
Sin embargo, advirtió que eso requerirá una estrategia más activa.
Entre las condiciones que consideró necesarias mencionó financiamiento accesible, energía competitiva, infraestructura logística, seguridad en carreteras, talento técnico y acompañamiento real para las pequeñas y medianas empresas industriales.
“No basta con tener tratado; necesitamos tener competitividad interna”, concluyó.
Para Canacintra, el reto será evitar que la cautela actual termine convirtiéndose en retrasos permanentes o en inversiones que finalmente busquen otras regiones con mejores condiciones.
