Alertan por ‘huachicol del huevo’ en Aguascalientes

Una nueva práctica irregular comienza a llamar la atención en Aguascalientes: el llamado “huachicol del huevo”, que consiste en rellenar cajas de marcas reconocidas con blanquillos cuya procedencia no está identificada para posteriormente comercializarlos como si fueran producto original.

En zonas cercanas a tiendas de abarrotes se ha observado a camionetas dedicadas a la distribución de huevo realizando intercambios de cajas. Por un lado aparecen empaques rotulados con logotipos de marcas conocidas y, por otro, cajas lisas, sin emblemas ni sellos, cargadas con producto del que se desconoce su origen.

La maniobra implica colocar esos huevos dentro de empaques reconocidos para posteriormente ofrecerlos al consumidor como si realmente correspondieran a la marca impresa en la caja.

Producto sin sellos ni certeza sobre su procedencia

Más allá del posible perjuicio para los productores avícolas, la práctica genera preocupación porque el huevo comercializado sin identificación no permite conocer con certeza su procedencia, manejo ni condiciones de almacenamiento.

Al tratarse de un alimento perecedero, requiere medidas adecuadas de higiene y conservación durante toda su cadena de distribución.

Cuando no existe información sobre el origen del producto, tampoco es posible determinar dónde fue producido, cuánto tiempo permaneció almacenado, en qué condiciones fue transportado o si recibió una manipulación adecuada antes de llegar al consumidor.

La situación pone sobre la mesa la necesidad de reforzar controles y vigilancia sobre la distribución de este alimento, además de que los propios productores exijan medidas que impidan el uso indebido de sus empaques y marcas.

¿Cómo identificar si el huevo corresponde a la marca?

Una de las recomendaciones para los consumidores es revisar directamente el cascarón y no confiar únicamente en la caja donde se encuentra el producto.

Los huevos legítimos de la marca involucrada cuentan con un código alfanumérico de cinco caracteres impreso en color azul sobre el cascarón.

También se recomienda observar que estos caracteres sean legibles y que no presenten alteraciones evidentes, impresión excesivamente borrosa o diferencias respecto de las características habituales del producto.

Si existen irregularidades en el código o dudas sobre la procedencia del huevo, la recomendación es evitar su compra.

El llamado “huachicol del huevo” no solamente representaría una afectación comercial por utilizar empaques de marcas reconocidas con un producto distinto, sino que deja al consumidor sin elementos suficientes para conocer qué está comprando y bajo qué condiciones llegó hasta el punto de venta