Los cambios previstos al Impuesto Sobre la Renta (ISR) para 2027 podrían traducirse en una mayor carga fiscal para determinadas empresas, advirtió José Luis Gallegos Barraza, integrante del Colegio de Contadores Públicos.
El especialista explicó que el planteamiento no consiste únicamente en elevar la tasa del impuesto, sino en modificar las reglas utilizadas para calcular cuánto deben pagar las compañías.
Entre las propuestas se encuentra limitar algunos gastos que actualmente pueden descontarse de los ingresos, restringir el uso de pérdidas fiscales de años anteriores y reducir de 30 a 20 por ciento el límite para deducir determinados intereses.
En términos prácticos, señaló, algunas empresas tendrían menos conceptos que descontar y, por consecuencia, una base mayor sobre la cual calcular el ISR.
Gobierno Federal necesita aumentar recaudación
Gallegos Barraza sostuvo que existe una fuerte presión sobre las finanzas federales derivada de compromisos como el pago de pensiones, los intereses de la deuda y los programas sociales.
“Hay una imperiosa necesidad de aumentar la recaudación, principalmente para tres gastos altísimos que tiene el Gobierno Federal: las pensiones, los intereses que paga al extranjero y todos los programas sociales”, afirmó.
Consideró que los dos primeros compromisos difícilmente pueden ser evitados por el Gobierno Federal.
Sobre los programas sociales, aseguró que tampoco considera probable que sean reducidos debido al peso político y electoral que representan.
“Ahí hay cantidad de dinero enorme que el Gobierno Federal necesita para hacer frente a esos compromisos, que los dos primeros yo creo que esos, aunque el gobierno quisiera, no los puede eludir, y el último, el de los programas sociales, me imagino que nunca lo va a querer quitar mientras sigan como están, porque les ha dado buen capital”, declaró.
Mayor carga podría trasladarse a precios
El contador advirtió además que un incremento en la carga fiscal para las empresas podría terminar repercutiendo sobre los consumidores.
Explicó que algunos negocios podrían optar por elevar sus precios para recuperar una parte de los recursos adicionales destinados al pago de impuestos.
De ocurrir, el efecto de los ajustes fiscales no se limitaría únicamente a las compañías, sino que también podría reflejarse en el costo final de bienes y servicios.
Cuestionan que presión recaiga sobre quienes ya pagan
Gallegos Barraza también cuestionó que el incremento en la recaudación se concentre principalmente en contribuyentes que actualmente cumplen con sus obligaciones fiscales.
A su consideración, antes de aumentar la presión sobre quienes ya se encuentran dentro del sistema tributario, debería buscarse ampliar la base de contribuyentes.
El Colegio de Contadores Públicos advirtió así que los ajustes al ISR planteados para 2027 deberán analizarse no solamente por el potencial aumento en la recaudación, sino también por los efectos que podrían generar sobre las empresas y, eventualmente, sobre los consumidores.
