Tener una casa en Aguascalientes no garantiza vivir en condiciones dignas. Una investigación realizada por un estudiante de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) evidenció las desigualdades que enfrentan las familias de las colonias periféricas de la capital, donde la falta de servicios básicos, los largos tiempos de traslado y la irregularidad de los terrenos limitan sus oportunidades de desarrollo.
- Hasta una hora para llegar al centro de Aguascalientes
- Colonias sin agua, electricidad ni drenaje suficiente
- Terrenos irregulares frenan la llegada de servicios públicos
- Analizan tres zonas con diferentes condiciones de vivienda
- Crecimiento de Aguascalientes profundizó diferencias urbanas
- UAA plantea regularizar terrenos y mejorar servicios
El estudio, denominado “Segregación por vivienda periférica en el municipio de Aguascalientes”, fue desarrollado por David Suárez Peña, estudiante de noveno semestre de la Licenciatura en Urbanismo, quien durante un semestre analizó las condiciones de vida en tres sectores de la ciudad.
Los resultados muestran diferencias importantes entre zonas residenciales y asentamientos de vivienda social o informal. Mientras que en Valle del Río San Pedro la cobertura de servicios básicos alcanza el 99 por ciento, en Cumbres III apenas llega al 65 por ciento.
La desigualdad también se refleja en la movilidad: los habitantes de algunas colonias pueden tardar más del doble de tiempo en trasladarse al centro de Aguascalientes que quienes viven en sectores con mejores condiciones de infraestructura.
Hasta una hora para llegar al centro de Aguascalientes
Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación está relacionado con el tiempo que deben invertir los habitantes de las colonias periféricas para desplazarse hacia el centro de la ciudad.
El análisis encontró que las diferencias no dependen únicamente de la distancia, sino también de las condiciones de movilidad y del acceso al transporte público.
En Valle del Río San Pedro, identificada en el estudio como una zona residencial, el tiempo promedio de traslado al centro es de 22 minutos.
En contraste, los residentes de Cumbres III necesitan aproximadamente 54 minutos para realizar el mismo tipo de desplazamiento.
La situación también afecta a Claustros de Loma Dorada, donde los recorridos pueden acercarse a una hora debido a las condiciones del transporte público en los trayectos periféricos.
Estas diferencias afectan directamente las actividades cotidianas de las familias, ya que los desplazamientos hacia escuelas, centros de trabajo y establecimientos comerciales pueden consumir una parte considerable de su tiempo.
De acuerdo con los resultados, la ubicación de la vivienda y la disponibilidad de infraestructura urbana influyen en las oportunidades de bienestar de la población.
Colonias sin agua, electricidad ni drenaje suficiente
La investigación también identificó desigualdades en el acceso a tres servicios fundamentales: agua potable, energía eléctrica y drenaje.
En Valle del Río San Pedro, la cobertura global de estos servicios alcanza el 99 por ciento, mientras que Claustros de Loma Dorada registra el 70 por ciento.
El panorama es más desfavorable en Cumbres III, donde la cobertura global apenas llega al 65 por ciento.
Esto representa una diferencia de 34 puntos porcentuales entre el sector con mejores condiciones y el de menor cobertura dentro de las zonas analizadas.
El estudio documentó incluso la existencia de hogares que carecen completamente de suministro eléctrico o agua potable, situaciones que afectan directamente las condiciones de vida de sus habitantes.
Los resultados evidencian que el crecimiento de las zonas habitacionales no siempre ha estado acompañado por la instalación de infraestructura suficiente para atender las necesidades de la población.
Terrenos irregulares frenan la llegada de servicios públicos
Otro de los problemas identificados por David Suárez Peña es la falta de regularización de predios en determinados asentamientos periféricos.
De acuerdo con la investigación, la situación jurídica de los terrenos puede convertirse en un obstáculo para la instalación y ampliación de infraestructura urbana.
Entre los servicios y obras que pueden verse afectados se encuentran la pavimentación de calles, el alumbrado público, la recolección de basura, el patrullaje y el transporte.
El estudio señala que estas carencias no solamente dificultan las actividades cotidianas, sino que también contribuyen a profundizar las diferencias entre colonias.
Asimismo, los habitantes de las zonas con mayores rezagos pueden experimentar una percepción de abandono y estigmatización relacionada con las condiciones de sus comunidades.
La investigación plantea que contar con una vivienda no es suficiente si las familias carecen de acceso adecuado a los servicios y equipamientos necesarios para desarrollar sus actividades.
Analizan tres zonas con diferentes condiciones de vivienda
Para desarrollar el proyecto, David Suárez Peña seleccionó tres sectores representativos del municipio de Aguascalientes, con características diferentes en materia de vivienda y desarrollo urbano.
Valle del Río San Pedro fue considerado como un sector residencial, mientras que Claustros de Loma Dorada se analizó por su orientación hacia la vivienda social.
Por su parte, Cumbres III fue incluido debido a la combinación de viviendas formales e informales ubicadas sobre terrenos ejidales.
El estudiante utilizó encuestas y fichas de observación directa para estudiar las condiciones de cada zona.
Entre los aspectos evaluados estuvieron la tenencia de la tierra, la seguridad pública, los niveles de ingreso, el acceso a infraestructura y la percepción de estigmatización de los habitantes.
Esta metodología permitió comparar las condiciones sociales y urbanas de los tres sectores y reconocer las diferencias que existen entre ellos.
Crecimiento de Aguascalientes profundizó diferencias urbanas
La investigación también abordó los antecedentes históricos de la expansión territorial de Aguascalientes.
Según el análisis del estudiante, parte de este proceso puede rastrearse hasta la llegada del ferrocarril en 1884, que influyó en el desarrollo urbano de la ciudad.
Posteriormente, la intervención de instituciones como el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), durante la década de 1970, contribuyó a la expansión de las zonas habitacionales hacia áreas alejadas del centro.
El estudio plantea que este crecimiento favoreció la aparición de sectores con diferentes condiciones de acceso a servicios, movilidad e infraestructura.
La expansión de la mancha urbana, sin una distribución equilibrada del equipamiento, es uno de los elementos que ayudan a explicar las desigualdades encontradas.
UAA plantea regularizar terrenos y mejorar servicios
Ante los resultados obtenidos, la investigación propone atender dos aspectos fundamentales para reducir el rezago en las periferias de Aguascalientes.
El primero consiste en reorganizar la distribución de servicios básicos, con el propósito de mejorar las condiciones de infraestructura de las colonias que presentan mayores carencias.
El segundo es agilizar la regularización jurídica de los terrenos, particularmente en aquellos asentamientos donde esta situación dificulta la intervención de las autoridades.
La propuesta busca que la expansión urbana esté acompañada por una planeación que considere las necesidades reales de las familias y permita reducir las diferencias entre sectores de la ciudad.
Además, el trabajo destaca la importancia de que los estudiantes universitarios participen directamente en investigaciones de campo para identificar problemas que afectan a la población.
Para David Suárez Peña, analizar las condiciones del territorio permite generar propuestas que van más allá de los conocimientos adquiridos en el aula.
La investigación de la UAA deja al descubierto que el crecimiento habitacional de Aguascalientes no ha garantizado las mismas oportunidades para todas las familias. Mientras algunas colonias cuentan con servicios prácticamente completos y mejores condiciones de movilidad, otras enfrentan carencias de agua, electricidad, drenaje y transporte que dificultan su desarrollo cotidiano.
